Cuando se vacían las playas
Eduardo Iglesias
Editorial Hermida Editores
120 páginas
Año publicación 2012
Género: Narrativa
- Sinopsis -
Año 2036. Una ciudad amurallada, un estado policial, y J Solo, un
detective con una misión: encontrar a la desaparecida Lara Márquez.
Estos son los elementos con los que comienza una novela apasionante que
se desarrolla en una atmósfera “ballardiana” donde la literatura
prácticamente ha desaparecido y el ser humano es un mero espectador de
su suerte. Con la natural brillantez de su prosa directa, sobria y nunca
exenta de poesía, el autor deconstruye el tópico del detective
americano dejándolo al desnudo. Eduardo Iglesias nos sumerge en un viaje
de liberación y revuelta, una historia perturbadora y excitante en la
que el amor y la lucha por la identidad se abren paso entre la oscuridad
de la manipulación y el poder.
- Sobre el autor -
Eduardo Iglesias nació en San Sebastián en 1952 y se licenció en la
Universidad de Bilbao. Durante años vivió en Nueva York, ciudad en la
que publicó el libro de relatos, Libro Primero: Fábulas Morales. En 1992
publica en España su primera novela Aventuras de Manga Ranglan. Más
tarde, Por las rutas los viajeros (Alfaguara, 1996) obtiene gran éxito
de crítica: " Eduardo Iglesias escribe con aliento poético. Una prosa
ágil y directa, mezcla de un realismo casi cartográfico con un clima
general evanescente" (Santos Sanz Villanueva). Tormenta seca (Punto de
lectura, 2001) se convierte en la primera novela inédita publicada en un
sello de bolsillo. En 2005 publica, también con éxito, Tarifa. En 2011
se han traducido dos de sus libros al francés y al alemán. - Opinión personal -
Hermida Editores me propuso enviarme la novela para poder leerla y reseñarla. Acepté. Posteriormente, me enteré de que Deigar organizaba en su blog, Espiral de letras, una lectura conjunta sobre este libro y, aprovechando la ocasión y teniendo en cuenta lo cortito que es el libro, no lo dudé.
Sin lugar a dudas, nos encontramos ante una novela distópica y con matices intimistas, en la que conoceremos al detective J. Solo, un hombre hastiado por su trabajo y su vida que tiene como misión encontrar a una joven desaparecida de la Ciudad Amurallada, Lara Márquez. Y, por supuesto y sin mucho esfuerzo, la encuentra acampando en el bosque.
Decide hacer lo propio y se instala con su propia tienda cerca para tener vigilada a la mujer y encontrar el momento perfecto para llevarla de vuelta a la ciudad. Es entonces cuando, entre recuerdos de familia (ahí es donde podremos ver esos matices intimistas) y visitas al escondite de su perseguida, cuando ésta desaparece, cuando comenzará a cuestionarse si realmente merece la pena tantas normas y control y querrá poner a prueba su rebeldía.
Pero, ¿qué es la Ciudad Amurallada? Pues es el lugar de las reglas, de los toques de queda y del control. Casi todo está prohibido y los habitantes se esconden para romper esas reglas y desafiar a la autoridad. En contraposición, existe la Ciudad del Siglo XX, donde algunos intentarán recuperar todo lo que han perdido, principalmente su libertad. Sí, pueden abandonar la Ciudad Amurallada, pero no por demasiado tiempo.
La novela está distribuída en capítulos muy cortitos, narrados en primera persona por el protagonista, J. Solo, y el vocabulario es, como bien se apunta en la sinopsis (y creo que no se puede definir mejor), poético y sobrio. Y suscribo a mis compañeras de reseñas cuando dicen que, efectivamente, se trata de una novela rara y original al mismo tiempo. Eso sí, a mí me ha costado un poquito más de lo normal terminarla, supongo que porque no estoy acostumbrada a este tipo de narrativa.
Y no, no se trata de novela negra, es más bien una invitación a la reflexión.
Participantes Lectura Conjunta:
Decide hacer lo propio y se instala con su propia tienda cerca para tener vigilada a la mujer y encontrar el momento perfecto para llevarla de vuelta a la ciudad. Es entonces cuando, entre recuerdos de familia (ahí es donde podremos ver esos matices intimistas) y visitas al escondite de su perseguida, cuando ésta desaparece, cuando comenzará a cuestionarse si realmente merece la pena tantas normas y control y querrá poner a prueba su rebeldía.Pero, ¿qué es la Ciudad Amurallada? Pues es el lugar de las reglas, de los toques de queda y del control. Casi todo está prohibido y los habitantes se esconden para romper esas reglas y desafiar a la autoridad. En contraposición, existe la Ciudad del Siglo XX, donde algunos intentarán recuperar todo lo que han perdido, principalmente su libertad. Sí, pueden abandonar la Ciudad Amurallada, pero no por demasiado tiempo.
La novela está distribuída en capítulos muy cortitos, narrados en primera persona por el protagonista, J. Solo, y el vocabulario es, como bien se apunta en la sinopsis (y creo que no se puede definir mejor), poético y sobrio. Y suscribo a mis compañeras de reseñas cuando dicen que, efectivamente, se trata de una novela rara y original al mismo tiempo. Eso sí, a mí me ha costado un poquito más de lo normal terminarla, supongo que porque no estoy acostumbrada a este tipo de narrativa.
Y no, no se trata de novela negra, es más bien una invitación a la reflexión.
Participantes Lectura Conjunta:


