84, Charing Cross Road
Helene Hanff
Editorial: Anagrama
Páginas: 128
Género: Narrativa, Epistolar
- Sinopsis -
En octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía
una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el
84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática,
extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al
librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que
apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde,
continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una
intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de
encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar
que ocupan en nuestra vida los libros... y las librerías. 84, Charing
Cross Road pasó casi inadvertido en el momento de su publicación, pero
desde la década de los setenta se ha convertido en un verdadero libro de
culto a ambos lados del Atlántico.
- Opinión personal -
¿Me creeríais si os dijera que no conocía ni la novela ni a la autora? Pues es cierto. No sabía de la existencia de este libro. De haber sido así, no hubiera dudado en hacerme con ella mucho antes. Pero, gracias a Offuscatio, que publicó una entrada en su blog sobre las nuevas adquisiciones literarias que había hecho y, en las cuales se incluía esta delicia de novela, pude saber de ella.
Descubrí el género epistolar con Contra el viento del norte de Daniel Glattauer. De hecho no sabía que existía un género específico para este tipo de novelas. Solitos llegaréis a la conclusión de que soy una auténtica ignorante en este sentido.
Tras leerla supe que había metido la pata al afirmar que Daniel Glattauer había escrito una novela muy original, no necesitando la intervención de ningún narrador y construyendo una preciosa historia a través de emails. Y, aunque no le voy a quitar mérito al pobre hombre, debo decir que cuando leí 84, Charing Cross Road me resultó mucho más entrañable, más romántica y escrita con más sensibilidad. Me dejé llevar por el encanto de lo que ya, prácticamente, ha desaparecido: la correspondencia escrita de puño y letra.
Y es que la propia Helene Haff es la protagonista de esta novela tan maravillosa en la que un pedido a una librería situada al otro lado del mundo, le brindará la posibilidad de entablar una amistad con el principal empleado de la misma, Frank Doel. Según rezaba un anuncio, la librería Marks & Co. estaba especializada en libros agotados y su excentricidad la lleva a contactar, desde Nueva York, con la pequeña librería enclavada en Londres, con el fin de conseguir algunos libros especiales sin que le resultasen muy caros. Y es que, Helene era una escritora que, más bien, sobrevivía en su ciudad e intentaba darse a conocer a través de sus escritos. Sus cartas estarán llenas de, no sólo palabras cariñosas, sino de mucho sentido del humor e ironía. Lo bonito de esta historia es que este carteo durará veinte años y la amistad se extenderá a los demás trabajadores de la pequeña librería.
Sin duda, para mí ha resultado todo un descubrimiento y, realmente, 128 páginas te dejan con un sabor agridulce, porque es una pequeña joya y, lamentablemente, es tan corta que te da pena que se acabe.
Descubrí el género epistolar con Contra el viento del norte de Daniel Glattauer. De hecho no sabía que existía un género específico para este tipo de novelas. Solitos llegaréis a la conclusión de que soy una auténtica ignorante en este sentido.
Tras leerla supe que había metido la pata al afirmar que Daniel Glattauer había escrito una novela muy original, no necesitando la intervención de ningún narrador y construyendo una preciosa historia a través de emails. Y, aunque no le voy a quitar mérito al pobre hombre, debo decir que cuando leí 84, Charing Cross Road me resultó mucho más entrañable, más romántica y escrita con más sensibilidad. Me dejé llevar por el encanto de lo que ya, prácticamente, ha desaparecido: la correspondencia escrita de puño y letra.
Y es que la propia Helene Haff es la protagonista de esta novela tan maravillosa en la que un pedido a una librería situada al otro lado del mundo, le brindará la posibilidad de entablar una amistad con el principal empleado de la misma, Frank Doel. Según rezaba un anuncio, la librería Marks & Co. estaba especializada en libros agotados y su excentricidad la lleva a contactar, desde Nueva York, con la pequeña librería enclavada en Londres, con el fin de conseguir algunos libros especiales sin que le resultasen muy caros. Y es que, Helene era una escritora que, más bien, sobrevivía en su ciudad e intentaba darse a conocer a través de sus escritos. Sus cartas estarán llenas de, no sólo palabras cariñosas, sino de mucho sentido del humor e ironía. Lo bonito de esta historia es que este carteo durará veinte años y la amistad se extenderá a los demás trabajadores de la pequeña librería.
Sin duda, para mí ha resultado todo un descubrimiento y, realmente, 128 páginas te dejan con un sabor agridulce, porque es una pequeña joya y, lamentablemente, es tan corta que te da pena que se acabe.

